Pimientos Del Piquillo Rellenos De Bacalao Cremosos Y Caseros
Los pimientos del piquillo rellenos de bacalao son una receta tradicional, sabrosa y muy apropiada para una comida especial. La combinación del dulzor suave del pimiento asado con el sabor delicado del pescado crea un plato equilibrado, aromático y fácil de presentar.
El relleno se prepara con bacalao desmigado, cebolla y una salsa cremosa que puede elaborarse con bechamel ligera. Después, los pimientos se cubren con una salsa sencilla de nata, tomate o caldo de pescado y se hornean unos minutos para unir todos los sabores.
Esta elaboración admite varias adaptaciones. Puede hacerse con bacalao fresco o desalado, sustituir la nata por leche evaporada y acompañarse con arroz blanco, patatas panaderas o una ensalada verde. El resultado es siempre reconfortante y muy versátil.
Ingredientes Para El Relleno Y La Salsa
Para cuatro personas se necesitan doce pimientos del piquillo enteros, 400 gramos de bacalao desalado y desmigado, una cebolla mediana, dos dientes de ajo, dos cucharadas de aceite de oliva y una pizca de pimienta negra. Conviene revisar el punto de sal del pescado antes de añadir cualquier condimento.
La crema del relleno se prepara con 30 gramos de harina, 350 mililitros de leche y una cucharada de mantequilla o aceite de oliva. También se puede añadir perejil fresco picado, nuez moscada y una pequeña cantidad de queso rallado para conseguir una textura más sabrosa y fundente.
Para la salsa exterior hacen falta 200 mililitros de nata para cocinar, tres pimientos del piquillo, media cebolla, una cucharada de tomate frito y unas cucharadas de caldo de pescado. Quienes prefieran una salsa más ligera pueden utilizar leche evaporada o una mezcla de caldo y leche.
Cómo Preparar El Bacalao
Si se utiliza bacalao salado, debe desalarse con antelación. Se coloca en un recipiente cubierto de agua fría dentro del frigorífico durante 24 o 36 horas, cambiando el agua varias veces. El tiempo depende del grosor de los lomos y del nivel de sal indicado por el vendedor.
Una vez desalado, se escurre muy bien y se cocina durante unos minutos en agua caliente sin que llegue a hervir con fuerza. También puede hacerse al vapor o saltearse directamente en una sartén. Cuando esté templado, se retiran la piel y las espinas, y se desmenuza en lascas pequeñas.
En una sartén amplia se calienta el aceite y se sofríen la cebolla y el ajo picados a fuego bajo. Cuando estén tiernos y transparentes, se incorpora el bacalao. Se remueve durante dos o tres minutos, se añade el perejil y se reserva esta mezcla para preparar la crema.
Relleno Cremoso Y Montaje
Para hacer la bechamel, se derrite la mantequilla en un cazo y se incorpora la harina. Hay que cocinarla durante un minuto, removiendo continuamente, para evitar que el relleno tenga sabor a harina cruda. Después se añade la leche poco a poco, sin dejar de batir con unas varillas.
Cuando la salsa espese, se condimenta con pimienta y una pizca de nuez moscada. Se incorpora el bacalao sofrito y se mezcla hasta obtener una preparación cremosa, pero suficientemente firme para rellenar los pimientos. Si queda demasiado líquida, se cocina un poco más a fuego suave.
Los pimientos del piquillo se escurren con cuidado y se secan ligeramente con papel de cocina. Se rellenan con una cuchara pequeña o con una manga pastelera, procurando no presionar demasiado para que no se rompan. Después se colocan juntos en una fuente apta para horno.
Tiempo, Temperatura Y Resultado
La salsa se prepara sofriendo la cebolla y los pimientos del piquillo troceados. Cuando estén blandos, se añade el tomate frito, el caldo y la nata. La mezcla se cocina durante unos cinco minutos y se tritura hasta conseguir una crema fina. Si se desea una textura más elegante, se puede pasar por un colador.
Los pimientos rellenos se cubren con la salsa y se introducen en el horno precalentado a 180 °C durante 12 o 15 minutos. No necesitan una cocción prolongada, ya que el relleno está listo y solo se busca que se calienten de manera uniforme. Para gratinarlos, se añade un poco de queso por encima durante los últimos minutos.
| Elemento | Opción Clásica | Alternativa Ligera | Resultado |
|---|---|---|---|
| Pescado | Bacalao desalado | Bacalao fresco | Sabor suave y textura tierna |
| Base cremosa | Bechamel con leche | Leche evaporada y maicena | Relleno ligado y jugoso |
| Salsa | Nata, piquillo y tomate | Caldo de pescado y pimiento | Acabado más ligero |
| Cocción final | Horno a 180 °C | Sartén tapada a fuego bajo | Pimientos calientes sin resecar |
| Acompañamiento | Patatas o pan | Ensalada o verduras | Plato más completo |
Variaciones Para Adaptar La Receta
Una versión especialmente suave puede prepararse con bacalao fresco cocinado al vapor. Esta opción reduce el tiempo de desalado y permite controlar mejor la cantidad de sal. También se puede añadir un poco de puerro al sofrito para conseguir un aroma más delicado y dulzón.
Para una preparación sin gluten, la harina de trigo se sustituye por maicena. En ese caso, se disuelve una cucharada en parte de la leche fría antes de añadirla al cazo, evitando los grumos. Es importante comprobar que el bacalao, los pimientos en conserva y el caldo utilizado no contengan trazas de gluten.
También es posible cambiar la bechamel por una crema de patata y bacalao. Se mezcla el pescado con patata cocida, cebolla pochada, aceite de oliva y un poco de caldo. Esta alternativa queda menos untuosa, pero ofrece un relleno consistente y muy agradable.
Consejos Para Una Presentación Impecable
Los pimientos deben manipularse con delicadeza, porque algunos vienen muy finos y pueden abrirse al introducir el relleno. Si uno se rompe, puede utilizarse igualmente en la salsa o colocarse en la parte inferior de la fuente, donde quedará cubierto y conservará todo su sabor.
La salsa no debe ser excesivamente espesa antes de hornear. Con el calor perderá parte de su humedad y podría quedar demasiado concentrada. Si se prepara con antelación, conviene reservar un poco de caldo para aligerarla justo antes de cubrir los pimientos.
- Escurre bien el bacalao y los pimientos para evitar un relleno aguado.
- Deja reposar la crema de bacalao antes de rellenar, porque ganará consistencia al templarse.
- Prueba la mezcla antes de añadir sal, especialmente si el pescado era desalado.
- Utiliza una fuente ajustada al tamaño de los pimientos para que no se muevan durante la cocción.
- Sirve el plato caliente con perejil fresco, cebollino o unas gotas de aceite de oliva.
Cómo Servirlos Y Conservarlos
Este plato se puede servir como entrante abundante o como segundo plato. Dos o tres unidades por persona suelen ser suficientes cuando se acompañan con arroz, patatas asadas o una guarnición de verduras. Un poco de pan rústico ayuda a aprovechar la salsa de piquillo.
Los pimientos rellenos pueden prepararse el día anterior y guardarse en el frigorífico, bien cubiertos, durante un máximo de 48 horas. Para recalentarlos, se colocan en el horno a temperatura moderada o en una sartén tapada con unas cucharadas de salsa. El microondas también funciona, aunque puede calentar el relleno de manera desigual.
No conviene congelarlos con la salsa de nata, ya que puede separarse al descongelar. Si se desea adelantar trabajo, es preferible congelar el relleno ya frío y preparar los pimientos y la salsa el día de servir. De este modo se conserva mejor la textura cremosa.
Prepara esta receta en una comida familiar o en una celebración y sírvela recién horneada, con la salsa bien caliente y una guarnición sencilla. Los pimientos del piquillo rellenos de bacalao convertirán ingredientes cotidianos en un plato casero lleno de sabor.