Falafel de lentejas horneado, fácil y lleno de sabor

El falafel de lentejas horneado es una alternativa sencilla al falafel tradicional de garbanzos. Tiene una textura tierna por dentro, una superficie ligeramente crujiente y un sabor cálido gracias a las especias, las hierbas frescas y un toque de limón. Al cocinarlo en el horno se reduce la cantidad de aceite y se convierte en una receta práctica para cualquier día de la semana.

Esta preparación resulta perfecta para aprovechar lentejas cocidas, ya sean caseras o de bote. Puedes servir las pequeñas tortitas como aperitivo, dentro de un pan de pita, acompañadas de ensalada o junto a una salsa de yogur. También admiten varios cambios para adaptarse a una alimentación vegetariana, vegana o sin gluten.

La clave está en conseguir una masa húmeda, pero suficientemente firme para formar las piezas sin que se deshagan. Escurrir bien las lentejas y añadir los ingredientes poco a poco ayuda a controlar la consistencia. Después, solo hay que hornear hasta que los falafel de lentejas adquieran un bonito tono dorado.

Ingredientes para una bandeja

Para preparar aproximadamente 16 unidades necesitarás 400 g de lentejas cocidas y bien escurridas. Si utilizas lentejas de bote, enjuágalas bajo el grifo y sécalas con papel de cocina para retirar el exceso de líquido. La humedad es el principal motivo por el que estas tortitas pueden quedar demasiado blandas.

Añade una cebolla pequeña, dos dientes de ajo, un puñado de perejil fresco y unas hojas de cilantro, si te gusta su sabor. Completa la mezcla con una cucharadita de comino molido, media cucharadita de pimentón, una pizca de pimienta negra y sal al gusto. El zumo y la ralladura de medio limón aportan frescor.

Para unir la masa puedes usar 60 g de harina de avena, harina de garbanzo o pan rallado. La harina de garbanzo es una buena opción sin gluten, siempre que el envase indique que no contiene trazas. También necesitarás una cucharada de aceite de oliva para la mezcla y un poco más para pintar la bandeja o la superficie de los falafel.

Cómo preparar la masa

Coloca las lentejas, la cebolla troceada, el ajo, las hierbas, las especias, el limón y el aceite en un procesador de alimentos. Tritura con pulsaciones cortas para romper los ingredientes sin convertirlos en un puré completamente liso. Una textura ligeramente granulada proporciona un resultado más agradable y ayuda a que las piezas mantengan su forma.

Pasa la mezcla a un cuenco y agrega la harina elegida. Remueve con una espátula y deja reposar entre 15 y 20 minutos. Durante este tiempo, la harina absorberá parte de la humedad y la masa será más fácil de manejar. Si todavía se pega demasiado a las manos, incorpora una cucharada adicional de harina.

Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo. Forma bolas pequeñas y aplástalas suavemente hasta obtener discos de un centímetro y medio de grosor. No conviene hacerlos demasiado gruesos, porque el centro tardaría más en cocinarse y la superficie podría dorarse antes de tiempo.

Horneado y textura final

Coloca las piezas sobre una bandeja cubierta con papel vegetal, dejando un poco de espacio entre ellas. Píntalas con aceite de oliva o utiliza un pulverizador para distribuir una capa fina. Hornea durante 20 o 25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de la cocción para que se doren por ambos lados.

El tiempo exacto depende del tamaño de los falafel y de la potencia del horno. Estarán listos cuando presenten bordes firmes y una superficie dorada. Al salir pueden parecer algo blandos, pero se asientan mientras reposan cinco minutos. Si deseas una corteza más marcada, enciende el gratinador durante uno o dos minutos al final, vigilando para que no se quemen.

Aspecto Lentejas cocidas Lentejas muy húmedas Lentejas trituradas en exceso
Textura de la masa Maleable y ligeramente granulada Pegajosa y difícil de formar Demasiado lisa
Resultado Falafel tierno y compacto Piezas que pueden abrirse Interior denso
Solución Mantener la receta Escurrir y secar mejor Triturar con pulsaciones cortas
Ajuste recomendado Seguir las cantidades indicadas Añadir harina poco a poco Incorporar hierbas al final

Variaciones para todos los gustos

Para una versión vegana, la receta original ya es adecuada, siempre que la salsa de acompañamiento no lleve lácteos. Una crema de tahini con limón, agua, ajo y sal combina especialmente bien con las lentejas. También puedes preparar una salsa de yogur vegetal con pepino, hierbabuena y un poco de zumo de limón.

Si prefieres un sabor más intenso, añade una pizca de cayena, semillas de cilantro molidas o media cucharadita de curry. Para suavizar el conjunto, sustituye parte del ajo por cebolleta y agrega un poco más de perejil. Unas hojas de menta picadas aportan un matiz fresco muy agradable, especialmente cuando el falafel se sirve con ensalada.

La harina de avena da una textura tierna y ligeramente suave, mientras que la harina de garbanzo aporta más firmeza y un sabor tostado. El pan rallado produce una superficie algo más crujiente. Puedes preparar una pequeña cantidad con cada opción y elegir la que mejor se adapte a tus preferencias.

Formas de servirlo

El falafel de lentejas puede convertirse en un plato completo si lo acompañas con arroz, cuscús, bulgur o patata asada. Para una comida ligera, prepara una ensalada de tomate, pepino, cebolla morada y hojas verdes. Unos encurtidos o aceitunas aportan un contraste ácido que equilibra las especias.

Dentro de un pan de pita queda delicioso con lechuga, tomate, col lombarda y salsa de tahini. También puedes presentarlo como aperitivo con varias salsas para mojar. Si lo incorporas a un bol, combina las tortitas con hummus, verduras asadas, aguacate y semillas de sésamo.

Guárdalas en un recipiente hermético dentro del frigorífico durante tres días. Para recuperar parte de su textura, caliéntalas en el horno o en la freidora de aire durante unos minutos. También se pueden congelar una vez horneadas; sepáralas con papel vegetal y descongélalas directamente en el horno a temperatura moderada.

Consejos para que queden perfectos

Unos pequeños detalles marcan la diferencia entre una masa manejable y unas tortitas que se rompen. Presta atención al secado de las lentejas, al tiempo de reposo y a la cantidad de harina. La mezcla debe poder compactarse al presionarla, pero no quedar seca ni quebradiza.

Si la masa se deshace al formar las piezas, añade harina de garbanzo o de avena de una cucharada en una cucharada. Si queda demasiado compacta, incorpora una cucharadita de agua o un poco de aceite. El reposo también ayuda a que los ingredientes se integren y facilita el formado sin necesidad de añadir demasiada harina.

Una receta para repetir

Estas tortitas de lentejas son una forma creativa de llevar las legumbres a la mesa con una presentación diferente. Se preparan con ingredientes cotidianos, aceptan muchas especias y pueden adaptarse a distintos tipos de alimentación sin complicar el proceso. El horneado las hace cómodas para cocinar varias raciones a la vez y conservarlas para otra comida.

Prepara tu propia bandeja de falafel de lentejas horneado, acompáñala con una salsa casera y comparte el resultado con quienes disfrutan de la cocina sencilla y sabrosa. En Recetas de Mari encontrarás más ideas para convertir ingredientes habituales en platos llenos de personalidad.